{"version":"1.0","provider_name":"ANE","provider_url":"https:\/\/www.ane-nie.com\/eu\/","author_name":"planner","author_url":"https:\/\/www.ane-nie.com\/eu\/author\/planner\/","title":"El placer - ANE","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"rm86EvIHZy\"><a href=\"https:\/\/www.ane-nie.com\/eu\/obras\/el-placer\/\">El placer<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.ane-nie.com\/eu\/obras\/el-placer\/embed\/#?secret=rm86EvIHZy\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El placer&#8221; &#8212; ANE\" data-secret=\"rm86EvIHZy\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/www.ane-nie.com\/files\/uploads\/2025\/03\/8483-Portada El Placer.jpg","thumbnail_width":616,"thumbnail_height":976,"description":"Se equivocaba, afortunadamente, nuestro amigo Amador Palacios en el pr\u00f3logo a Los prodigios del amor, la obra po\u00e9tica que Jorge dio a conocer tras Los trabajos de la muerte, al suponer que su autor quiz\u00e1 no a\u00f1adir\u00eda m\u00e1s t\u00edtulos a tan perfecto d\u00edptico, habiendo de-jado ya tan claramente expuestas en dichos vol\u00famenes las dos ca-ras de esa misma y misteriosa realidad ante la que, inevitablemen-te, hemos de posicionarnos todos durante nuestro fugaz paso por el mundo. Sabemos que ha de llegar el d\u00eda y la hora en que dejaremos de existir. Por m\u00e1s que hayamos cre\u00eddo experimentar en algunas oca-siones muy diversas maneras de estar (de sentirnos, al menos) muertos en vida, solo en ese instante concreto tendr\u00e1 lugar el de-finitivo adi\u00f3s. Hasta entonces, habr\u00e1 sido el amor, en permanente proceso de aprendizaje, el principal responsable de la compleja relaci\u00f3n intelectual y emocional que a lo largo del tiempo hayamos podido establecer con cuanto nos rodea. Y Jorge Dot nos ofrece en esta nueva entrega el fruto de su investigaci\u00f3n en torno a uno de los pilares que, junto al deseo, sostienen tan apasionada y apa-sionante estructura.En el centenar de poemas que integran El placer vamos a en-contrarnos con un amplio repertorio de testimonios que dan fe de las m\u00faltiples razones que por s\u00ed solas se bastan para provocar, aunque sea de manera provisional, esta sorprendente, siempre bienvenida, original, \u00edntima e inmensa satisfacci\u00f3n. Por una parte, como las palabras suelen tropezar y quedar atra-padas en la tupida red de los afectos, parece l\u00f3gica la desconfianza ante cualquier an\u00e1lisis de los mismos que contamine lo que no debiera ser sino sacudida directa, fest\u00edn de los sentidos, puro goce carnal.\u00abLa realidad del placer \/ No son los circunloquios del amor \/ Sino besarte \/ Y hundirme en ti \/ Y acariciarte\u00bb.Pero, por otro lado, Cuando te adentras en la desventura del desen-cuentro, cuando resulta evidente \u00abLa ingrata amargura de la sepa-raci\u00f3n \/ Y la falsa esperanza del amor \/ Que no regresar\u00e1\u00bb, \u00bfc\u00f3mo no comenzar a trabajar en el dise\u00f1o de estrategias que hagan posi-ble levantar una otra \u00abrealidad\u00bb que, aunque de muy diferente na-turaleza, pueda tambi\u00e9n desembocar en un placentero resultado? Jorge Dot, despu\u00e9s de analizar a fondo la materia aqu\u00ed tratada, ha redactado para nosotros algunas de las medidas alternativas con las que cree posible ponerle fin a tal desasosiego:\u00abSuspende el deseo \/ Y ver\u00e1s brotar ante ti \/ La gloria del pla-cer\u00bb.\u00abImagina la belleza \/ Y obt\u00e9n de tu pensamiento \/El placer de la contemplaci\u00f3n\u00bb.Quiz\u00e1 pueda parecernos un fr\u00e1gil consuelo el que ofrece este placer que no es consecuencia directa de haber satisfecho un pri-mitivo deseo, pero \u00bfno supone, realmente, la elaboraci\u00f3n de todo deseo un derroche de imaginaci\u00f3n? \u00bfNo lo exige tambi\u00e9n el objeto sobre el que depositamos nuestro caprichoso entusiasmo, mientras este se mantiene en el tiempo? \u00bfNo es la belleza causa y a la vez efecto de todo deseo? Comparto plenamente con el autor de El placer la convicci\u00f3n de que la realidad acabar\u00e1 por parecerse a como uno la imagina, si bien no ha de ser tarea f\u00e1cil para nadie alcanzar con \u00e9xito un obje-tivo tan ambicioso.\u00abLuce en el dolor \/ El arpa del placer\u00bb. \u00abEl dolor de sentirse solo \/ Solo se compensa \/ Con el placer de saberse solo \/\u00danico\u00bb.Sabernos \u00fanicos es sin duda un requisito fundamental, pero no suficiente argumento con el que alcanzar una vida plenamente satisfactoria. Conviene no olvidar que se trata de una caracter\u00edsti-ca universal, tanto de quien observa como de todo lo observado. No es sino una particularidad que compartimos hasta con la m\u00e1s peque\u00f1a brizna de hierba dentro del misterioso mecanismo que mueve el mundo y para cuyo \u00f3ptimo engranaje todos y cada uno resultamos piezas fundamentales e insustituibles. Aire, agua, nubes, estrellas, luna, alba, ocaso, \u00e1lamo, olivo, pa-rra, flores, mies, zarapito, herrerillo, gaviotas... son algunos de los compa\u00f1eros de viaje que desde la peque\u00f1a poblaci\u00f3n de El Olivar vienen a visitar estas p\u00e1ginas, pero bien podr\u00edan ser otros, pues no hay nada en la Naturaleza, a juicio del autor, que resulte insignifi-cante o innecesario para gozar y llenar plenamente de sentido nuestra existencia. La verdadera sabidur\u00eda no consiste en preten-der (in\u00fatilmente) descubrir el misterio que envuelve y es la vida, sino confiar y participar en \u00e9l sin miedo alguno: \u00abLas ra\u00edces que no vemos \/ Sostienen el mundo\u00bb. Todo parece estar incomprensible pero felizmente en conexi\u00f3n, como se\u00f1alaba Baudelaire en el so-neto Correspondencias, del que tomo (en versi\u00f3n de Ana Mar\u00eda Moix) su primer cuarteto:\u00abLa Naturaleza es un templo donde vivos pilaresdejan brotar, a veces, palabras confusas;el hombre las cruza entre bosques de s\u00edmbolosque le observan con ojos familiares.\u00bbUna familiaridad de la que Dot es sin duda beneficiario, y a la que tan generosamente parece empe\u00f1ado en sumarnos a trav\u00e9s de las potentes im\u00e1genes que, como en este ejemplar haiku, nos ofre-ce: \u00abSobre el olivo \/ Sola la luna canta \/ Placer del alba\u00bb.Le agradezco a mi querido amigo la invitaci\u00f3n a acompa\u00f1arle en la presentaci\u00f3n de sus nuevos poemas, plenamente inspirados todos ellos y acordes con la po\u00e9tica unamuniana, que siempre exi-ge la m\u00e1xima profundidad y reciprocidad entre pensamiento y sentimiento.A la espera de futuras entregas (pues soy conocedor de la in-mensa obra que a d\u00eda de hoy mantiene in\u00e9dita el autor), prepar\u00e9-monos ya para disfrutar de \u00e9sta que hoy pone el azar en nuestras manos, con la total garant\u00eda de una m\u00e1s que provechosa y placen-tera lectura.Agust\u00edn Porras"}