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18/09/2025. Publicado por Ester Ortiz Gironés

Infancia robada




Comparto una prosa poética que me surgió desde dentro para intentar suavizar esta dolorosa realidad que estamos viviendo en relación al genocidio en Gaza.

El corazón me llevó hacia los inocentes de todas las guerras, los niños y niñas.

 

 INFANCIA ROBADA

Hay infancias que se quedan en silencio, donde las palabras ya no pueden explicar nada, donde el cuerpo tiembla de miedo y de rabia, perdiéndose a lo lejos su mirada.

Hay infancias que se rompen en dos, antes soñaban con padres y madres, hermanos, tías y abuelos; ahora ya no sueñan, no recuerdan, no sonríen, se desdibujan las fotos familiares y sus anhelos.

Hay infancias que pintaban de colores la vida, jugando en la calle, como hacen los niños y las niñas, como deberían seguir disfrutando con sus canciones y sus sonrisas.

Hay infancias que empezaban a caminar y otras corrían por las calles y las plazas; aprendiendo las historias de sus mayores en aquellas noches templadas.

Hay infancias que se han apagado como cuando muere una vela, derritiendo el aliento de sus vidas inocentes, sin tregua.

Hay infancias que no conocerán a sus hijos e hijas, que no descubrirán su país y el mundo, ese mismo que los ha llevado al abismo más profundo.

Hay infancias que, a lo largo de los siglos, siguen desapareciendo por la locura de la guerra. Generaciones perdidas por la ambición, el odio y la conquista de la tierra.

Hay infancias que nos recuerdan que la vida debería ser sagrada y defendida, abrazada e impulsada para preparar seres humanos adultos pacíficos, reflexivos y evolucionados.

Hay infancias que nos demuestran que nos queda mucho camino que recorrer.

Ester OG

 

Imagen: hosnysaah (pixabay)